11 momentos que hicieron de la sustentabilidad algo genial

El cierre del año nos invita a hacer balances. Estos son los hitos que hicieron de la sustentabilidad y el compromiso ambiental los temas más relevantes.

Sustentabilidad, circularidad y cambio climático. Las palabras más escuchadas a lo largo del 2021 son las que signan el camino a recorrer en los años venideros. No quedan dudas de que este año marcó un punto de inflexión para todos nosotros, nuestras vidas han cambiado desde la pandemia del COVID, y con ella la noción de que este es el momento de preservar nuestro bien más preciado: nuestro planeta.

En todo el mundo, la necesidad de cambiar nuestras acciones y hábitos afianzando nuestro compromiso ambiental se ha vuelto una prioridad. Las consecuencias del cambio climático ya se dejan ver con más frecuencia. Los incendios, las tormentas, inundaciones, las olas de calor y de fríos extremos se están convirtiendo en situaciones más cercanas, razón suficiente para comenzar a tomar acción. A diferencia de años anteriores, estamos comenzando a ver alternativas que promueven un estilo de vida más lento, consciente, responsable y conectado con nuestro entorno, ya sea en la industria de la moda, la belleza, los viajes, la alimentación o el estilo de vida. Si bien el camino parece lento, este año que se termina nos deja con la sensación de que el cambio ya está en marcha. Algo cambió en todos nosotros, y ya no hay forma de mirar atrás.

Como sucede cada vez que se aproxima el fin de año, la mirada se vuelve hacia atrás, a ver el camino recorrido y las lecciones que aprendimos a lo largo de él. En términos de sustentabilidad, el 2021 nos dejó una amplia gama de lecciones que nos invitan a recorrer un nuevo año con la mirada llena de esperanza y con la certeza de que todos tenemos la capacidad de ser agentes de cambio para que podamos tener un futuro mejor.

  1. La moda lenta y consciente cobra fuerza en Latinoamérica
    Latinoamérica es una tierra donde el diseño sustentable tiene muchas posibilidades de desarrollarse. Los saberes ancestrales, la cercanía con materiales textiles de gran categoría y amplia variedad de técnicas artesanales hacen que cada vez más diseñadores y marcas asuman su compromiso ambiental y social. Las propuestas que se dejan ver se adaptan a las particularidades de todos los países, aunque mantienen un denominador común: la falta de recursos no es un impedimento, si no una posibilidad que abre puertas a la creatividad. En los últimos años, las marcas y diseñadores sustentables latinoamericanas han cobrado un amplio reconocimiento internacional, convirtiéndose en ejemplos a seguir a nivel mundial.
  2. La artesanalidad se alza en favor de la sostenibilidad
    El legado cultural y ancestral que hacen a la esencia latinoamericana lograron ocupar un rol central en el trabajo de muchas de las marcas y diseñadores de la región. Recuperar estos valores implica volver a conectarnos con lo local, con aquello que nos constituye y que es parte de nuestra esencia. Durante mucho tiempo, la producción masiva de prendas y otros objetos desplazó a la producción local y artesanal, por tener menores costos y sin importar la calidad de esos productos. Hoy en día, los saberes ancestrales y artesanales tienen un lugar prioritario en la región, convirtiéndose en recursos que marcan la diferencia y nos conectan con un modo mas lento (y real) de percibir el tiempo. El trabajo artesanal, además, promueve del bienestar social y ambiental de todas las comunidades.
  3. Las prendas pre-owned, resale y vintage afirman que no hay mejor ropa que la que ya existe
    La premisa es simple: no hay mejor prenda que aquella que ya existe. Por eso este año las prendas pre-owned, de resale y vintage dominaron la escena. The RealReal, Vestiaire Collective o Troquer son algunos de los nombres que lograron que aquellas prendas de archivo cobraran un nuevo valor en favor de la sustentabilidad. Si, el sobreconsumo y la sobreproducción de prendas se ha vuelto cada vez mas intenso y su costo ambiental se está haciendo notar. En los últimos meses se dió a conocer la noticia del desierto de Atacama convertido en un basurero textil por el descarte de prendas provenientes del fast-fashion. Es hora de asumirlo: la era de la ropa descartable ha llegado a su fin. Hoy, extender la vida de nuestras prendas se ha convertido en uno de los mandamientos de la moda.
  4. La revolución textil la lideran los bio-materiales y los textiles a base de plantas
    Hongos, cactus, mango, manzanas y uvas. Los textiles están evolucionando y las alternativas a base de plantas están liderando la revolución. El uso de cuero y pieles animales pronto pasará a la historia y sus nuevas versiones hechas a partir de cuero vegetal suenan prometedoras. Estos materiales buscan ser opciones biodegradables, libres de plástico y esencialmente libres de maltrato animal. Los bio-materiales, por su parte, también se están afirmando como parte de la nueva generación de textiles que utilizan recursos de la naturaleza, como ser el micelio de los hongos, aclamados por su bajo impacto. Los materiales regenerativos y que puedan volver a la tierra sin tener impacto negativo son el futuro de una industria que está abierta al cambio.
  5. Los ingredientes naturales auspician el futuro de la cosmética sostenible
    Clean, blue, green, slow… las tendencias de cosmética natural han ido creciendo a lo largo del año. Hoy sabemos que el cuidado de nuestra piel y de nuestro cuerpo depende del tipo de ingredientes que tengan los productos que utilizamos. Porque todos impactan en nuestro cuerpo y también en el planeta. La cosmética es una de las áreas donde mayores cambios se han visto en términos de sustentabilidad principalmente por el impacto que tienen los productos en el agua, los océanos y sus ecosistemas. Pero también el cambio en esta industria por una libre de ingredientes tóxicos tiene que ver con nuestra salud. Sin dudas los productos de belleza hechos con ingredientes naturales son aquellos que debemos comenzar a considerar.
  6. Detox de plástico: la práctica que todos deberíamos probar
    Julio es el mes ‘libre de plásticos’, donde el movimiento global de Plastic Free July nos invita a realizar una desintoxicación de plásticos para comprender lo que implica el consumo de plásticos de un solo uso (o descartables) y cuál es el impacto que tienen sobre nuestro planeta. El plástico tarda miles de años en descomponerse y libera componentes tóxicos para la tierra mientras lo hace, contaminando el agua y dañando el equilibrio de la vida marina principalmente. Es por eso que el plástico, cuando es descartado tras un uso, sólo genera más y más basura plástica, que difícilmente sea reciclada y recuperada. Hacer un detox de plástico nos invita a descubrir nuevas (y accesibles) formas de decirle que no al plástico, especialmente aquellos de un sólo uso.
  7. Mucho podemos aprender (y cambiar) de cómo nos alimentamos
    ‘Dime qué comes y te diré quién eres’. 2021 fue el año donde la alimentación cobro un gran protagonismo, convirtiéndose (también) en un acto político. Llevar una dieta a base de plantas no se trata únicamente de evitar el maltrato animal sino también de contribuir a la preservación de nuestro planeta. Hoy en día la industria de la carne y las actividades que giran alrededor de ella son consideradas de las más contaminantes del mundo. El avance de la deforestación relacionado con esta industria está causando estragos en toda la región, especialmente en la selva amazónica, que hoy está llegando a su punto límite. Alimentarnos de manera saludable, con dietas a base de plantas o lo más cercano a ellas que se puede, favorece también a nuestra salud. Los movimientos como el meatless monday (lunes sin carne) o las dietas flexo-vegetarianas se presentan como buenas alternativas para quienes eligen reducir su ingesta de carnes y lácteos, para preservar nuestro planeta.
  8. El cuidado de los animales (y de la biodiversidad) debe ser una prioridad
    Cuando hablamos de que la empatía salvará al mundo hablamos en serio. La conservación de la biodiversidad, de los ecosistemas y las especies animales es una cuestión que ya no podemos desestimar. El último informe publicado este año por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de la ONU en conjunto con la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (IPBES) decretó que la crisis climática está estrechamente vinculada con el balance de la biodiversidad y la acción humana en nuestro planeta. Cuando hablamos de sustentabilidad, no debemos perder de vista que ante la crisis ambiental, social y económica que implica el cambio climático, el equilibrio que se generan en los ecosistemas nos da la pauta para encontrar una salida.
  9. Las alternativas ECO de los productos son cada vez más accesibles
    El cambio ya está en marcha, y si bien se trata de un proceso lento, cada vez son más las alternativas que encontramos para llevar un estilo de vida más sostenible y ecológico. Desde productos de cosmética hechos con ingredientes naturales, productos de limpieza del hogar, ropa hecha con técnicas de suprareciclaje o zero-waste, empaques compostables, las alternativas que nos ayudan a reducir nuestros desechos son cada vez más accesibles. Sí, la sustentabilidad y los productos ECO hoy están en todos lados. La clave para poder identificarlos es conocer cuáles son las leyes que hacen al greenwashing, para saber como evitar caer en ello.
  10. La generación Z tiene mucho para enseñarnos
    Greta Thunberg inició e inspiró a una generación de jóvenes a tomar el camino del activismo ambiental. Hoy en día, el movimiento de jóvenes que luchan por preservar nuestro planeta ha cobrado gran magnitud. Las famosas marchas de Fridays For Future ya tienen alcance mundial, es más, durante la manifestación de Glasgow en el contexto de la COP26 300.000 personas pidieron por la justicia y la acción climática a sus líderes. Esta generación, que cuenta con referentes latinos como Xiye Bastida o Nicole Becker, no le tiene miedo a enfrentar a los grandes líderes mundiales, todo lo contrario, son quienes más piden por su futuro, el que hoy tienen ellos en sus manos.
  11. La solución a la crisis climática es posible si tomamos acción (YA)
    Ya lo dijo David Attenborough en su documental ‘Romper los límites: la ciencia de nuestro planeta’, el momento para revertir y frenar la crisis climática es AHORA. Nos encontramos atravesando la década bisagra donde toda acción que se haga cuenta. Es el momento de frenar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de manera drástica, eliminar la deforestación y tomar acción para que la temperatura de nuestro planeta no siga aumentando. La economía circular y regenerativa, las dietas a base de plantas, reducir el uso de plásticos de un sólo uso, y consumir de manera consciente son algunas de las cosas que podemos hacer para poner nuestro granito de arena. Definitivamente el futuro de nuestro planeta y las generaciones venideras está en nuestras manos y ya no hay tiempo que perder.
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